Estudio Biomecánico de la Pisada

ESTUDIO BIOMECÁNICO DE LA PISADA

La biomecánica es una disciplina que se encarga del estudio del cuerpo, como si éste se tratara simplemente de un sistema mecánico: todas las partes del cuerpo se comparan con estructuras mecánicas y se estudian como tales. El objetivo principal de la biomecánica es estudiar la forma en que el organismo ejerce fuerza y genera movimiento.

En la actualidad, se producen una gran cantidad de lesiones especialmente por el tipo de calzado que elegimos. La elección del calzado adecuado, es importante para la prevención de accidentes y lesiones. Cada persona es diferente en cuanto al tipo de pisada, tiene unas características especiales, por lo que no todo el mundo debe usar el mismo tipo de calzado.

En muchas ocasiones, los pies en posición estática pueden comportarse de forma totalmente distinta a cuando están en movimiento, al desplazarse.Se puede dar el caso de que unos pies con pisada neutra en posición estática pueden transformarse en pies planos durante el desplazamiento o los pies cavos pueden cambiar a pies normales o incluso pies planos. Para ello es frecuente que nos ayudemos de sistemas de análisis de marcha computerizado ya que estos sistemas permiten determinar con más exactitud el diagnóstico de la patología. El análisis de presiones con el ordenador indica mediante un sistema de colores dónde existe más presión en el pie.

Gracias a la tecnología, y a través de las plataformas con sensores de presión como Podoprint, el podólogo puede analizar las presiones plantares del pie, los puntos de máximo apoyo así como la progresión de la pisada. A través del estudio de la marcha podremos determinar cómo realizamos el apoyo, la entrada y la salida del pie. Descubriremos si apoyamos más con la punta, con el talón o con alguno de los laterales del pie, además de comprobar si nuestra pisada es supinadora (terminamos el impulso del pie apoyando sobre el dedo meñique), pronadora (apoyando sobre el dedo gordo) o neutra (realizamos un apoyo central).

Tras realizar el estudio, el podólogo es capaz de detectar patologías como descompensaciones posturales, desequilibrios, anomalías o lesiones en pies, rodillas y/o cadera. No se trata de saber cómo realizamos la pisada, sino de conocer cómo funciona nuestro cuerpo en movimiento, ofreciendo la información suficiente para combatir patologías, o prevenirlas.